viernes, 3 de febrero de 2012

Profesores: "Los buenos y los demás"

Ayer un compañero de clase me pasó un artículo que desarrollaré otro día, y que se puede resumir en algo así como "Es mejor prestar atención a los profesores que tienen más poder educativo que los políticos". Mientras lo leía se me vino a la mente un profesor que tuve en bachiller, Antonio, y que tras impartir clases en primero nos comunicó que se jubilaba "porque ya no veía la ilusión por aprender en la mirada de los chavales".

Este tipo de “maestro”, que suena así como más serio, es el que en realidad educa y enseña al alumno. Sin embargo cada profesor tiene un carácter y una forma de enseñar diferente. Dado que creo que he visto a la mayoría allá va mi clasificación:

  • Los lentos: son aquellos que hacen de una asignatura interesante un perfecto somnífero. Incluso con 5 cafés seguidos justo antes de clase y prestando la máxima atención en el momento optimo del día no consigues seguirle más de 5 minutos seguidos...¡y eso que la asignatura te gusta!
  • Los amargados: aquellos que desde el primer día ya tienen claro que todas las dudas que le preguntes van a ser respondidas con la mínima cantidad de palabras posible, y con un tono sarcástico que roza la ofensa. Sabes que su examen va a ser difícil pero te motivas al estudiar sólo por darle en las narices con un aprobado.
  • Los entusiastas: son los que viven la signatura y quieren que la vivas, aportando temario adicional y diversa documentación relacionada. Generalmente hacen la asignatura agradable pero sientes que nunca vas a saber tanto como ellos sobre el tema, aunque si te engancha aprenderás mucho. El único inconveniente es que puede que en el examen también haga uso de su entusiasmo y pida al alumno más de lo que puede dar sólo con los conocimientos aprendidos en clase.
  • Los de la falsa facilidad: los que siempre te sonríen y simplifican el temario dando la asignatura como si fueran cuatro chorradas de lo más sencillas. Pero cuando vas al examen pensando que dominas todo, el profesor se marca un ejercicio que poco tiene que ver con la teoría dada y la mitad de la clase se queda en blanco porque no saben hacerlo.
  • Los sinceros: a los que no les tiembla el pulso al decirte que vas a acabar en el paro, que eres la peor generación de la historia, o los que no ocultan su fobia hacia los chinos. A veces es bueno que alguien te diga las cosas como son, sobre todo hoy en día hay que ser realistas. Pero muchas veces sus comentarios pueden resultar hirientes.
  • Los que suspenden: hay algunos profesores que, del mismo modo que la justicia americana dice que eres culpable mientras no demuestres lo contrario, tienen una filosofía de estás suspendido si no demuestras lo contrario. Y normalmente hay que demostrar mucho y muy bien para aprobar. Algún compañero me contó que incluso los alumnos extranjeros se matriculaban en asignaturas en euskera porque les era más fácil aprobar que en castellano con un profesor de estos. Triste de verdad.
  • Los buenos: he dejado para el final el tipo más escaso, el del antes mencionado Antonio. Los Maestros. Son los que además de vivir la asignatura, saben llevar un ritmo adecuado, saben transmitir los conocimientos difíciles de forma que parezca fácil, resuelven las dudas de manera adecuada y ponen un examen que demuestra que sabes y que has llegado a donde el profesor quería llevarte. Es más, los maestros no solo enseñan, sino que además educan, enseñan valores y motivan. Incluso hasta los que suspenden le defienden y respetan.

Para terminar quiero citar una frase que me dijo el tan mencionado Antonio una tarde cuando ya se había jubilado. Esta en particular la recuerdo porque ha sido la base de mis acciones desde hace varios años:

"Si quieres ser algo en la vida da igual lo que hagas, o dónde o cómo, pero tienes que esforzarte por destacar del resto, tienes que ser el mejor".

Sólo os pido que penséis en todos los profesores que tenéis o habéis tenido hasta ahora, ¿Cuál de ellos os diría una frase así mirándoos a la cara y transmitiéndoos que de verdad vosotros podéis conseguirlo? Esos son los buenos profesores.

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